La duración de una operación marina siempre está comprometida por la incertidumbre inherente de las condiciones meteorológicas. La posibilidad de que una operación pueda ser afectada por las condiciones meteorológicas aumenta con su duración; si la duración se extiende crece también la incertidumbre y las probabilidades de que el estado del tiempo se deteriore y afecte a la operación.
Con la planeación se garantiza que la duración de la operación marina podrá ser estimada con un cierto grado de certidumbre. Dentro de la planeación hay que identificar los recursos necesarios para la ejecución de cada operación en particular. En la planeación hay que tomar en cuenta las siguientes implicaciones:
- Se realizan en un medio marino lo cual obliga a definir las condiciones ambientales que aplicarán para los análisis y para el diseño de componentes a usar en la operación. Por ejemplo, los seguros marinos se diseñan para una ola significativa, pero eso no quiere decir que la navegación se realizaría con ese oleaje.
- Se deben contar con pronósticos meteorológicos emitidos por agencias reconocidas. Estos pronósticos pueden cubrir periodos de 12 h, 24 h, 48 h, 72 h, 120 h. La selección de la validez depende de la duración de la operación y la ventana meteorológica requerida.
- En la siguiente figura se representa un pronóstico hipotético de la velocidad del viento, la cual, para una operación no debe superar los 10 km/h. En la gráfica se ve el periodo de tiempo en el que la velocidad del viento es menor a ese valor (del día 3 al día 10 aproximadamente). Las actividades pre-operativas se realizan antes de este periodo, en el entendido de que las condiciones podrías no ser óptimas. El periodo post-operativo se realiza todavía dentro de la ventana pero eventualmente se prolonga después de esta. En la gráfica se observa que si la operación no ha iniciado para el día 6, entonces es mejor suspender puesto que hay que tener en cuenta la incertidumbre de los pronósticos meteorológicos y de que sería una situación de mucho riesgo concluir la operación bajo condiciones adversas.
| Ventana meteorológica identificada en la gráfica de velocidad de viento pronosticada. |
- Las operaciones marinas se realizan en forma continua (24/7). Esto se debe a que por un lado el costo de los recursos para realizar estas operaciones motiva a maximizar su uso y por el otro lado se tiene que aprovechar al máximo la ventana meteorológica. Las operaciones deben realizarse con equipos que tengan un desempeño razonable y suficiente para concluir la operación dentro de un periodo congruente con los periodos de buen tiempo que se pueden presentar en el sitio o en la ruta de la operación. No es nada más hacerlo más rápido o usar equipos nuevos y de especificación avanzada; una operación marina es una carrera “contra el tiempo” ya que las condiciones meteorológicas no pueden garantizarse al 100%.
- Evitar suspender operaciones cuando se han rebasado el “punto de no-retorno” el cual es el momento durante la operación marina en la que es mejor concluir (es decir, llegar al punto B) ya que revertirla (regresar al punto A) llevaría más tiempo, arriesgando exponerse al incremento de las condiciones meteorológicas. Por ejemplo el punto de no retorno se presenta:
- En una carga por arrastre en donde no hay forma de regresar, cuando la estructura cruza el borde del muelle;
- En una carga que pueda ser reversible, cuando el centro de gravedad de la estructura ha cruzado el muro del muelle.
- En una navegación, cuando se ha navegado más de la mitad entre los puntos de inicio y destino. Por destino se podría entender el sitio de instalación o un puerto de refugio.
- Al izar una estructura en alta mar, cuando se cortan los seguros marinos en su totalidad.
| Gráfica de Gantt empleada para determinar duración de una operación de carga hipotética. Las líneas verticales discontinuas señalan el momento de cambio de etapa. |
Se puede emplear un software para elaboración de diagrama de Gantt, lo cual permite programar diferentes escenarios en donde se establezcan situaciones de contingencia y ver el impacto en la duración de la operación. Con la duración base de la operación y con la duración del escenario de contingencia de mayor duración se puede determinar la ventana meteorológica más adecuada.
Planes de Contingencia
Un plan de contingencia es una respuesta preestablecida a una desviación de la acción planeada. En él se definen los procedimientos de resolución y procesos alternativos que se deben de aplicar cuando la mencionada desviación toma lugar. Un plan de contingencia tiene como principio establecer las pautas de actuación ante un escenario específico, favoreciendo en lo posible la prevención y la pro-acción. Aunque una contingencia tiene un grado de aleatoriedad o incertidumbre, siempre es factible establecer por anticipado las medidas que dicten las acciones a seguir en caso de que esa contingencia se materialice.
Un plan de contingencia contendrá como mínimo lo siguiente:
- Descripción del escenario de contingencia, cuando se declara y por quien. Debe existir la capacidad para detectar las circunstancias que detonan una contingencia, es decir, no solo hay que ser reactivo ante un suceso, sino que también hay que ser pro-activo. El deterioro ambiental, por ejemplo, debe ser declarado antes de que se presente, puesto que esperar a ello representaría un riesgo a las personas y a los bienes muy alto. Por otro lado, declarar una contingencia debe recaer sobre una persona con autoridad, puesto que las implicaciones de activar el plan incluye la movilización de recursos y la notificación a autoridades civiles. Por ejemplo; el superintendente del patio de fabricación, el oficial de guardia en una embarcación, el OIM de una plataforma, etc.
- Descripción de las acciones a realizar (procedimiento de respuesta a la contingencia); esto implica establecer el "cómo" se ejecuta un plan de contingencia.
- Lista de los insumos necesarios; su ubicación durante la operación y los responsables para activarlos / operarlos. Debe existir un conocimiento pleno de los insumos que se requieren para ejecutar el plan y tener las personas necesarias para su correcta operación. De nada sirve contar con un juego de reparación de cable de remolque, si la tripulación del remolcador no sabe que existe y en donde su ubica, y peor aun, si no sabe cómo emplearlo.
- Flujo de comunicaciones. La comunicación es fundamental para la coordinar las acciones y poder canalizar adecuadamente los recursos necesarios para atender la contingencia.
Los planes de contingencia se determinan a partir de los componentes o circunstancias que influyen en la ejecución de la operación y que podrían desviarse de lo esperado. Por ende, a mayor definición de las actividades, mejor se podrá determinarse las medidas de contingencia.
Para una operación marina pueden existir un conjunto de planes de contingencia, dependiendo las distintas desviaciones que pudieran presentarse. En la siguiente tabla se presentan los escenarios que podrían considerarse para las distintas operaciones marinas. La cantidad de escenarios y planes dependerá al final de las características de la operación y de los equipos involucrados.
Aparte de la provisión de insumos para atender la contingencia, hay que tomar en cuenta el tiempo que llevaría implementar las medidas de contingencia. Como guía para determinar los tiempos de contingencia en la siguiente tabla se indican las acciones que pueden ser evaluadas con este fin.
En ciertos casos será conveniente realizar simulacros de los planes de contingencia, como son los simulacros para combate de incendios, o en el caso de embarcaciones, los simulacros de abandono de buque. Los simulacros ayudan a la familiarización de los involucrados con la operación a conocer su función, ubicar y emplear los recursos necesarios (en la medida de lo posible) y practicar las comunicaciones.
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